LA CIENCIA DE LA PAZ

Santa Teresa de Jesús era una mujer férrea y andariega, que lo mismo emprendía la marcha por los caminos para forjar nuevas fundaciones que navegaba sobre el mar de su propio corazón. De ella es el famoso poema que, poco más o menos, reza así: “nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, la paciencia todo lo alcanza, quien a Dios tiene nada le falta, sólo Dios basta” . Sabía la santa de Ávila que la verdadera paz radica en el corazón y en la confianza, en dejarse estar en brazos de Dios, aunque a veces nos resulte como caminar al filo de un abismo.

“La paciencia todo lo alcanza” . Qué extraño suena esto en los tiempos que corren que de tanto correr se llega a seguir auténtico vértigo. Y son muchas las personas que no resisten el ritmo tan acelerado de nuestras vidas. Y lo peor es que llega un momento en el que vivimos, sentimos y pensamos aceleradamente, sin reflexionar, sin pausa. De ahí que la paciencia, o sea, “la ciencia de paz”, se nos ofrezca como pedagogía y terapia de relax. La paciencia nos puede hacer comprender que la vida es más sencilla de lo que nos creemos, que lo esencial de la vida no es lo que tengamos o deseemos tener sino quiénes somos. La felicidad tiene más que ver con el corazón que con nuestras ansias de ser más, de poder, de apariencia. Te animo a que recobres la ciencia de la paz, porque puede ayudarte a ser más feliz, o al menos a vivir con mayor pausa disfrutando más de la vida.
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